miércoles, 23 de agosto de 2017

Monstruo: Sorgak

Sorgak

Nº que aparece
1d2 (1d2)
Clase de Armadura
4
Dados de Golpe
7
Movimiento
12 metros
Ataques
2 (d10)
Daño
1d8
Ataques especiales
Cambio de forma, Conjuración
Salvaciones
Con y Sab
Moral
10
Tipo de Tesoro
Mágico
Alineamiento
Neutral (impío)
Gloria
1500

Brujas existen en todas partes, y cada tierra tiene sus tradiciones e historias al respecto. El término bruja, de todas maneras, hace referencia a criaturas que fueron humanas, pero que abandonaron su humanidad hace tiempo, entregándosela a las Tinieblas a cambio de poder y magia. Muchas de ellas pueden hacerse pasar por humanas durante aún algún tiempo, pero su corrupción se hace más evidente cada día que pasa hasta que se ven obligadas a huir a lo salvaje para ocultarse. Ahí, libres al fin del escrutinio de la civilización, pueden al fin dedicarse por entero a la nigromancia y es cuando su corrupción alcanza sus cotas más altas.

Pero, a pesar de lo que las gentes del Rey opinan, los nativos de Giruzkar saben que sus sorgak no tienen nada que ver con esas brujas. Las sorgak han entregado su ser a un poder ajeno, esto es verdad, pero no a las infames Tinieblas, si no a un poder tan antiguo como el mundo, pero parte del mismo. Han hecho un pacto con Sorgina, la Tejedora de Destinos, que les ofrece poder y magia a cambio de su alma. Sorgina es uno de los poderes de Giruzkar, atado a esa misma tierra. Aparece a menudo en las historias, a veces como villana, a veces como benefactora, pero siempre manipulando (para bien o para mal). Las sorgak son sus hijas, sus ojos y su voz allí donde no se encuentra. Viven en lo salvaje, son cambiaformas y la naturaleza responde ante ellas, con temor y respeto. No son necesariamente hostiles, pero rara vez resultan amistosas (y menos aún desde la llegada de los hombres del Rey, que las cazan como si fueran brujas). Hay poblaciones que las tienen como protectoras, y les hacen sacrificios y fiestas para aplacarlas y que bendigan sus cosechas y nacimientos.

Una sorga (singular de sorgak) es capaz de cambiar su forma como una acción en cualquiera de tres formas distintas: una lechuza, un gato o una serpiente. Estas formas no las suele utilizar para luchar, si no para moverse sin ser vista, viajar largas distancias o escapar. Además de eso, la sorga es capaz de conjurar en sustitución a uno de sus ataques. Puede hacer objetivo a una criatura, que quedará maldita de una de las siguientes maneras:
  • Ciega hasta la próxima luna llena (con todo lo que ello conlleva). TS de Sabiduría salva.
  • Incapaz de recuperar salud hasta la próxima luna nueva (no puede curarse de venenos, enfermedades ni puede recuperar pg). TS de Fuerza salva.
  • Cubriéndole de pústulas y llagas dolorosas hasta la siguiente luna nueva (DA +1, CA +2, sin Habilidades de Carisma). TS de Constitución salva.
  • Haciendo que sólo pueda comer insectos hasta la próxima luna llena (con los efectos que ello debería suponer). TS de Carisma salva.
  • Dejándole cojo hasta la próxima luna nueva (movimiento reducido a 3 metros, con muleta 6 metros pero ocupa una mano, no puede usar Atletismo, Nadar, Acrobacias ni Equilibrio). TS de Destreza salva.
  • Destruyendo su memoria hasta la próxima luna llena, de manera que es incapaz de mantener la concentración o de referir conocimientos exactos (no puede usar habilidades de Inteligencia ni Concentración). TS de Inteligencia salva.

Luego. una sorga demuestra un profundo dominio del mundo natural. Los animales acudirán en su auxilio (a menos que haya otras fuerzas sobrenaturales en juego que puedan afectar su comportamiento), sus perseguidores le perderán rápidamente el rastro entorpecidos por la vegetación, a sus enemigos les será imposible encender fuego de forma normal y la niebla acudirá cuando desee ocultarse, y otros efectos similares. Una sorga puede proteger una localidad asegurando buenas cosechas y nacimientos sanos, pero a cambio exigirá un sacrificio humano una vez al año, y sacrificios apropiados (generalmente un ternero o una cabra) en los equinoccios. En el solsticio de verano, además, un hombre se entregará para pasar una noche con la sorga. La supervivencia de este hombre no está asegurada, pero si regresa, lo hará colmado de honores y la buena suerte le acompañará el resto de su vida.

martes, 15 de agosto de 2017

¡El Vacío Celeste no está Vacío!

Vale, igual os lo perdisteis en su momento (mal), pero las gentes de Monifate tuvieron una idea así como que estupenda. Iban a sacar un bestiario (vamos bien), multisistema (no suena mal), de COSAS QUE VIVEN EN EL CIELO.

¡Flotuentes o gravitones!
¡Estos son míos y aparecen en el bestiario!
La cosa es que las islas flotantes y otra parafernalia antigravitatoria es tema común en la fantasía (y en la ciencia ficción, y en la mezcla de ambas, o miren Avatar), pero no estoy seguro de que hasta ahora a nadie se le hubiera ocurrido la idea de crear todo un ecosistema monstruoso (y no tan monstruoso) en las esferas superiores de nuestro mundo. La cosa mejora, porque no se trata de un simple bestiario, si no que es al mismo tiempo una guía a una ambientación de fantasía... atípica. Dejémoslo ahí. Una de las cosas que me suele gustar de las creaciones del mencionado +Jose Carlos Domínguez es un cierto sabor surrealista y rompedor en su obra. Clásico, de alguna manera, pero original y con ciertos dejes neuróticos o esperpénticos. Y con mucho humor. No sé, es complicado de explicar, mejor si las miráis y sacáis vuestras propias conclusiones.

En fin, el caso es que estos señores se decidieron por sacar un crowdfunding en el que yo participé de mil amores, seguro de que la calidad del producto bien lo valía, y no me engañaba. Así que sin más preambulos, me pongo con la reseña del producto.


CRIATURAS DEL VACÍO CELESTE
Un bestiario sobre los inconmensurables abismos del firmamento.

El libro comienza con una breve y concisa introducción explicando la naturaleza, uso y propósito del manual, claro y distinto. En las entradas de cada criatura se incluyen sus estadísticas para D&D (5a y retroclones) y también para FAE. Se echa en falta Savage Worlds, con el que personalmente creo que casaría muy bien, pero son unas decisiones acertadas, por ser sistemas muy populares y que permiten el tipo de juego que este manual defiende. 

La primera criatura que se nos muestra es el Aerosilisco, una retorcida y original versión de una criatura de mirada petrificante. Aquí empezamos a tomarle el pulso al suplemento. Vemos que no se dedica únicamente a hablarnos del combate, no trata los bichos como cosas, si no que les da dimensiones, densidad, presencia. Cada bicho da casi para una aventura, es un encuentro fabuloso e inesperado, que los veteranos sabrán apreciar por su originalidad (al tiempo que sus nombres y aspectos pueden darles valiosas pistas). Puede que lo mejor que se pueda decir, es que el bestiario no se dedica únicamente a poner alas o medios voladores a todos los bichos ya conocidos en el manual de monstruos. Lejos de eso, el manual crea

Cada entrada goza de una serie de atributos que sirven de baremo a la hora de describir al bicho y nos permitiría fácilmente lograr su adaptación a otro sistemas. Cosas como por ejemplo indicar su resistencia en unidades humanas ("tan resistente como un humano" o "resistente como diez humanos"). Esto nos permite hacernos una idea instintiva y clara de los rasgos más "mecánicos" del bicho. Sigue con cosas tan interesantes como su comunicación, disposición, objetivos, diversas peculiaridades, guarida o el tesoro que pueda poseer. Para cuando terminamos de leer una de estas entradas, tenemos una idea muy clara de la criatura, de sus motivaciones y posibilidades. Pero uno de mis añadidos favoritos, son las "tablas" de encuentro y rumores. 

Cada criatura posee un apartado con seis posibles actividades o actitudes en las que la criatura se encuentra envuelta en el momento en el que los personajes se la encuentran, para no convertir esto automáticamente en un encuentro de combate y para darle vivacidad y vitalidad a la estampa. Luego, hay una lista de veinte rumores distintos que sobre la criatura se cuentan. De esta manera, podemos decidir, aleatoriamente o no, capacidades o realidades varias para la criatura, formando ligeras diferencias y dándole color, o incluso tirar simplemente para confundir a nuestros jugadores con datos falsos.

Lo último, son las estadísticas de la criatura para los sistemas antes mencionados, D&D y FAE. Pero aquí no nos detendremos mucho. 

Personalmente, y tal y como he mencionado antes, lo más asombroso del manual me parece cómo, a través de sus criaturas, logra construir una ambientación sólida e intrigante. Con un par de pilares bien firmes (los liches tormentas, los templos de la luz y la armonía, el imperio trasgo...) pero lo suficientemente abierta y desconocida como para que cada grupo de juego la explore a su antojo y le de la forma que prefiera. Lo compararía con un esqueleto colorido y de sugerentes formas presto a vestirse de la carne que sus jugadores le ofrezcan. Una de las cosas más importantes, es que queda impresa en esta ambientación un fuerte sentido de identidad que lo distingue de otras. Cuando estés jugando a Criaturas del Vacío Celeste, no se va a sentir como jugar a D&D entre islas flotantes. Es algo más. 

Ya veis que me deshago en halagos, y no es que le vea algunas faltas (por ejemplo, se echan en falta más ilustraciones, y hay algunas criaturas que resultan incluso un poco fuera de lugar, y una fuente un poco mayor para leer con más comodidad sería de agradecer), pero lo cierto es que su originalidad y calidad suplen con holgura las faltas. En su momento, hablando sobre Ablaneda, ya resalté la enorme calidad de la prosa de +Jose Carlos Domínguez (os juro que lo menciono para no escribir yo todo su nombre) y aquí lo vuelvo a hacer. No sólo es un manual lleno de material interesante, si no que es un manual interesante de leer. 
Aquí os dejo con un liche tormenta, sed buenos. O no, el liche tormenta absorberá vuestra esencia vital igualmente.

martes, 8 de agosto de 2017

Lista de Venenos para OSR


Los venenos nos fascinan. Tema central en numerosas intrigas, amenaza constante al enfrentarse a tribus indígenas, y motor de numerosas búsquedas para salvar a la princesa de turno que ha sido envenenada por el malicioso visir, el veneno causa fascinación y es un recurso narrativo habitual y poderoso que conviene manejar con cuidado. 

En la fantasía heroica existen cantidad de venenos, y aún más bichos venenosos. En su momento ya trasteé un poco con la idea de los venenos, mencionando algunas partes de mi filosofía respecto a los mismos y ofreciendo algunas mecánicas enfocadas al sistema Nsd20. En esta ocasión, lo que traigo no es una reflexión sobre la aplicación y mecánicas de los venenos en el juego, si no una lista de venenos, con sus ingredientes, efectos y mecánicas.

El tipo de veneno puede ser aspirado (debe respirarse), contacto (basta su contacto con la piel desnuda para funcionar), herida (debe entrar en contacto con el torrente sanguíneo) o ingesta (debe tragarse de un u otra manera) .

El tiempo de acción indica cuánto tarda el veneno en mostrar sus efectos.

Los ingredientes muestran los principales elementos necesarios para fabricar el veneno, aunque no todos. Alguien con dichos ingredientes necesitaría aún la receta apropiada para fabricar el veneno, no basta con mezclar los ingredientes al tuntún.

El efecto total hace referencia al efecto que el personaje sufre si falla su Tirada de Salvación.
El efecto parcial, es el efecto que el personaje sufre si supera su Tirada de Salvación.
Esta lista de venenos está diseñada para Tesoro y Gloria, un juego que estoy diseñando y que estoy pensando quizá sacar en crowdfunding el año que viene, si todo va bien.  Lo más llamativo quizá os resulte la mención de mecánicas como "sufrir un panlizador de DA +1". DA es la abreviatura de Dado de Ataque. Siempre que veais aquello de sufrir un penalizador de DA +1, podéis traducirlo por sufrir un penalizador de -2 al ataque para otros juegos OSR.

Agodera
Este veneno se lleva en esferas de cristal, al contacto con el aire se evapora rápidamente en una nube verdosa que produce irritación, sarpullidos, quemaduras y daña las vías respiratorias, produciendo toses sanguinolentas. Se fabrica de las esporas de hongo chillón y saliva de draco.
  • Tipo: aspirado
  • Tiempo de acción: inmediato
  • Ingredientes: esporas de hongo chillón y saliva de draco
  • Efecto total: afectados por los efluvios en un área de 3x3 metros sufren 1d4 puntos de daño durante 1d6 asaltos, y un penalizador de DA +1 durante un turno. Tampoco pueden hacer uso de las habilidades de Sabiduría o Carisma durante ese tiempo.
  • Efecto parcial: afectados por los efluvios en un área de 3x3 metros sufren 1d4 puntos de daño y un penalizador de DA +1 durante 2d6 asaltos.
  • Precio: 90 mo
     
Barvata
Su nombre es una palabra orca que significa “furia verde”, es un veneno que se puede obtener al mezclar sangre de troll con amanita y algunas otras hierbas, que exalta las pasiones violentas del que la inspira. Algunos bárbaros la usan para provocarse un frenesí durante la batalla, y las cacerías de trolls son habituales entre los orcos para conseguir la sangre con la que preparar esta droga, a la que muchos de ellos son adictos.
  • Tipo: aspirado o ingerido
  • Tiempo de acción: inmediato
  • Ingredientes: sangre de troll y amanita
  • Efecto total: un estado de furia que le obliga a atacar a la mínima provocación, impide el uso de habilidades de Inteligencia o Carisma y ofrece un bonificador de +2 al daño de los ataques cuerpo a cuerpo. Este estado dura 1d6 horas. En su forma ingerida, también recupera 1d4 pg.
  • Efecto parcial: el personaje se siente más agresivo, pero puede controlar sus impulsos, aunque se ve incapaz de usar habilidades de Carisma. Este estado dura 1d6 horas. En su forma ingerida, también recupera 1d4 pg.
  • Precio: 65 mo

Arrenolida
La arrenolida es un veneno habitual, legal incluso en muchos sitios, y empleado en ocasiones con fines medicinales. Se extrae de las raíces de una planta con su mismo nombre, y produce una pesada somnolencia en el que lo consume. Hay quienes lo usan con objeto de ayudarse a conciliar el sueño, o con fines anestésicos. En su estado más concentrado (e ilegal) provoca un estado comatoso que dura varias horas y durante las cuales resulta imposible despertar a la víctima. Sólo alquimistas y boticarios expertos son capaces de realizar este preparado, que al contrario que su forma habitual, puede ser administrado mediante su contacto con el torrente sanguíneo.
  • Tipo: herida o ingesta
  • Tiempo de acción: 1d4 minutos
  • Ingredientes: raíz de arrenolida
  • Efecto total: sueño profundo, comatoso, durante 2d4 horas
  • Efecto parcial: sueño profundo, comatoso, durante 1d4 horas y el tiempo de acción aumenta a 1d4 turnos
  • Precio: 70 mo

Castigo
El castigo es el veneno más común y habitual entre asesinos y maleantes que buscan una ventaja extra en combate. Su efecto de acción es inmediato y agrava las heridas que el arma inflige debido a su naturaleza ácida, y complica la futura recuperación de las mismas. Se extrae de un batiburrillo de plantas distintas, relativamente comunes, y su preparación es lo bastante sencilla como para que incluso asaltantes de poca monta aprendan a prepararlo.
  • Tipo: herida
  • Tiempo de acción: inmediato
  • Ingredientes: belladona, matalobos y sangre de trasgo
  • Efecto total: 1d6 puntos de daño
  • Efecto parcial: 1d6/2 puntos de daño
  • Precio: 25 mo

Enterrador
Su nombre deriva del hongo que lo produce, que solo se encuentra en las profundidades de los bosques, en lugares frescos y donde abundan las carcasas y cadáveres. Este veneno es mortal en la mayoría de las ocasiones, licuando los intestinos del que lo ingiere. Es una muerte horrible, a la par que dolorosamente espectacular. Su fuerte sabor terroso, sin embargo, lo hace sencillo de detectar a menos que se enmascare.
  • Tipo: ingesta
  • Tiempo de acción: 1d6 minutos
  • Ingredientes: hongo enterrador
  • Efecto total: daño 3d6 cada hora durante 2d4 horas.
  • Efecto parcial: daño 1d6 cada hora durante 2d4 horas.
  • Precio: 150 mo

Medianoche
Este veneno que se destila de flores velenesas (sólo florecen de noche) y aceite de basilisco, provoca graves daños a la visión, a menudo incluso una ceguera permanente. Se sabe que algunos asesinos lo usaban como una forma de castigo para aquellas víctimas cuyo cliente no deseaba asesinar, pero sí humillar o inutilizar duramente.
  • Tipo: herida o contacto ocular
  • Tiempo de acción: 1d6 asaltos
  • Ingredientes: velenesas y aceite de basilisco
  • Efecto total: ceguera permanente en 1d10 asaltos
  • Efecto parcial: graves daños a la visión, que impiden el uso de habilidades que dependan de la vista, leer, y un penalizador de DA +2 a todos los ataques, durante 24 horas.
  • Precio 85 mo

Petrolus totalificus
Comúnmente llamado “pétrolo”, es un poderoso veneno paralizante, extremadamente peligroso en cuanto a que basta su contacto con la piel para que funcione. La víctima comenzará a sentir rápidamente una rigidez cada vez mayor en sus extremidades hasta que se vea incapaz de moverse en absoluto, siéndole negada incluso la capacidad del habla. El veneno se destila a partir de lágrimas de basilisco y raíz pétrea.
  • Tipo: contacto
  • Tiempo de acción: 2d6 asaltos
  • Ingredientes: lágrimas de basilisco y raíz pétrea
  • Efecto total: parálisis completa durante 1d4 horas
  • Efecto parcial: la rigidez en las extremidades impone un penalizador de DA +1 a todos los ataques, de +2 a la CA e impide el uso de habilidades de Destreza o Fuerza durante 1d4 horas.
  • Precio: 150 mo

Sangre de elfo
Llamado así en honor de los elfos de la espina, este veneno provoca dolores intensos y graves sarpullidos además de herir los órganos internos del que lo recibe, provocando a menudo vómitos sanguinolentos. Puede obtenerse de la belladona y una gota de sangrereal. Es muy utilizado en combate, debido a la inmediatez de sus efectos.
  • Tipo: herida o ingesta
  • Tiempo de acción: Inmediata
  • Ingredientes: belladona y sangrereal
  • Efecto total: daño 1d6, durante 1 hora DA +1 y +2 a la CA.
  • Efecto parcial: daño 1d6.
  • Precio: 55 mo

Veneno de sierperey
Este veneno se extrae de la sierperey, la serpiente más venenosa que se conoce. Es extremadamente caro por la rareza de sus componentes (la sierperey sólo se encuentra en el lejano oriente) y la dificultad de su recolección, pero suele ser mortal de necesidad. La víctima muere debido a la necrosis de su corazón en unos minutos. Hasta que el veneno finalmente surte efecto, la víctima siente un creciente dolor en el pecho, que termina siendo insoportable, y se desmaya momentos antes de morir.
  • Tipo: herida o ingesta
  • Tiempo de acción: 1d6 minutos
  • Ingredientes: glándula de veneno de sierperey
  • Efecto total: muerte
  • Efecto parcial: la víctima queda reducida a 0 pg y sólo recupera 1 pg por cada día de descanso durante 2d4 días.
  • Precio: 500 mo

Vilesa
El vilesa es un veneno alquímico debilitante de insidiosos efectos capaz de asolar un organismo durante días. Sus efectos incluyen vómitos, diarreas, espasmos, sudores y delirios, con lo que a menudo se confunden sus efectos con los de una enfermedad. El veneno se fabrica a partir de numerosos elementos alquímicos (con especial abundancia de pluto) y es un proceso delicado.
  • Tipo: herida o ingesta
  • Tiempo de acción: 1d6 horas
  • Ingredientes: alquímico
  • Efecto total: debido a los síntomas explicados, el personaje sufre 1d4 puntos de daño, un penalizador de DA +2 y es incapaz de usar Habilidades o recuperar pg mediante el descanso durante 24 horas. Al término de estas horas, debe repetir la tirada de salvación, y continuará aplicando estos efectos mientras falle.
  • Efecto parcial: los mismos que los totales, pero 24 horas después los efectos finalizan definitivamente.
  • Precio: 100 mo

miércoles, 2 de agosto de 2017

Sobre la homosexualidad en Breaking Bad

A estas alturas me parece que este aviso es una estupidez y del todo inncesario, pero con la intención de no herir sensibilidades ni de estropear la experiencia de quien esté planteándose seriamente ver la serie en un futuro cercano:

ALERTA SPOILERS
(o "Cuidado destripes", si prefieres la manera castellana)

Breaking Bad es una de las obras maestras de esta década. Probablemente, del siglo. El descenso de un hombre genial, pero común a pesar de todo, hacia la locura inspirado por su hubris, al más puro estilo de las mejores tragedias griegas. Un descenso que los espectadores disfrutaremos como enanos, de la mano de la magistral interpretación de Bryan Cranston pero sin desdeñar todas, absolutamente todas las demás. La calidad de la obra es indiscutible, pero una obra de tamaña calidad tiene sin duda varios niveles. Habla de muchas más cosas aparte del orgullo de Walter White, y de hecho es mi opinión que esconde una fortísima denuncia feminista contra el despiadado mundo masculino (quizá valga la pena profundizar sobre esto en otro momento), adelantándose en su momento a una tendencia que ha tomado muchísima fuerza en los últimos tiempos y que sigue en alza

Pero entre los muchos temas tratados, con más o menos sutileza, me ha parecido particularmente interesante cómo tocan el tema de la homosexualidad (masculina). 

Es un asunto en absoluto evidente, que aparece mencionado siempre de refilón, mediante vagas alusiones y pistas que pasan casi inadvertidas. No lo dicen jamás abiertamente (de hecho no creo que la palabra se mencione abiertamente en toda la serie) y sin embargo es un tema muy presente, incluso un motor de la trama, si me apuran. No he encontrado ninguna confirmación oficial de lo que aquí afirmo, pero llegado cierto punto resulta tan evidente (dentro de su sutileza) que por lo que a mi respecta no cabe duda ninguna.

Este tema comienza tratándose a través del personaje de Walter Jr. "Flynn". Al comienzo de la serie, aprendemos sobre esta misteriosa Lois (pronunciado <luis>) que parece tenerle muy ocupado, tanto Skyler como Walter Sr. le pican de la típica forma en la que se pica a un adolescente que comienza a salir con una chica, y "Flynn" reacciona de forma acorde, aunque quizá aún más esquivo todavía. Se nos escapa una sonrisa, es algo que conocemos bien, casi todos hemos pasado por eso. Unos capítulos más tarde, aprendemos que el tal Lois (si es que se escribe así) es de hecho... un chico. Sinceramente me parece una maniobra estupenda, más aún cuando se la cuelan a la gran audiencia americana con tamaño disimulo (pero evidente a pesar de todo si piensas un momento en ello). La relación con Lois se sigue desarrollando un poco a través de la primera y segunda temporada... llegando al punto donde le invitan a cenar a casa, a una cena formal, desde luego no la típica cena a la que invitas a tu colega de farras, si no a tu chica (o chico) cuando quieres presentárselo finalmente a tus padres. Es aún más interesante, cuando se observan las sutiles reacciones de Walter White cada vez que su hijo menciona a Louis. Quizá aquí esté viendo fantasmas, pero a Walt no parece hacerle mucha gracia la relación de su hijo con él. Bien podría ser porque se siente desplazado ya que es Louis quien le ha enseñado a conducir, le ayuda con los deberes, etc., pero igualmente podría ser una sutileza magistral propia de la serie que presenta estas razones y las usa como metáfora. Pero de nuevo, de este último apartado no tengo plena certeza.

Volvemos a encontrarnos con el asunto con la introducción del gran personaje de Gale Boeticher. Todo un carácter, Gale Boeticher es probablemente el único personaje genuinamente bueno y moral de toda la serie. Un inocente que está en el negocio no sólo por el dinero (que también) si no por sus convicciones morales. No se engaña, no es un hipócrita (como Walt), sabe perfectamente lo que está haciendo, pero tampoco es un criminal, en tanto que posee compasión y no lo hace por la ciega ambición (como Gus). Su final a manos de Jesse resulta poético y apropiado, el inocente corrupto por la ambición de su mentor da muerte al cordero sellando así su pacto. O algo semejante. Pero centrémonos en la relación entre Gale y Walter. Ya desde el principio puede verse la admiración que Gale siente por Walter, por su genio, pero no tardamos en empezar a pensar que esa admiración bien podría ser algo más. Y esto queda ya confirmado cuando Hank se hace con su cuaderno de notas y se puede leer la dedicatoria dedicada al (no tan) misterioso W.W. Gale queda encandilado por el genio de Walter, e incluso "ruega" a Gus por una sesión de "cocina" más con él, con la excusa de aprender, cuando está claro que tiene ya todo lo que necesita.

Por último, tenemos al personaje de Gus, una auténtica obra de arte, una magistral pieza de artesanía villanística. Carismático dentro de su frialdad, entrañable a su manera, con un trasfondo fascinante y rico (y misterioso) y que llega a dar auténtico miedo. Casi eclipsa a Walter White como el villano de la serie. Hay muy, muy poco sobre la vida privada y el hombre más allá del negocio en la serie sobre Gustavo Fring (lo cual no hace si no incrementar la fascinación que suscita). Una de las pocas cosas sobre él que alcanzamos a descubrir, es la historia de su primer contacto serio con el mundo de la droga en la fatídica reunión con Don Eladio que termina con la muerte de su compañero, Max Arciniega. Aparte de otros pequeños y nimios detalles que no creo que merezca la pena considerar, es en esta escena donde creo que se aporta uno de los puntos fuertes sobre la identidad sexual de Gus. Cuando la reunión está llegando a término, y Don Eladio está dando a entender que no necesitan a Gus para nada cuando el cocinero es Max, este último intenta un desesperado ruego para salvar la vida de su compañero. Y en efecto, es el uso reiterado de este término el que me parece más significativo. Comienza hablando de que fue él el que pagó su educación, quien le sacó de la calle, etc, etc. Pero su último argumento y recurso, el que repite no menos de tres veces es: "Es mi compañero". No dice, es mi socio, es mi familia, es mi amigo... ni siquiera "es mi hermano", lo que reusltaría apropiado teniendo en cuenta su negocio en conjunto y su larga historia conjunta. Específicamente usa el término "compañero". Puede que sea un poco cogido por los pelos, pero suena más significativo, y tiene ciertas connotaciones románticas. También la interacción previa a la aparición de Don Eladio resulta quizá algo más tierna de lo que normalmente sería entre dos amigos. Igualmente, la muerte de Max lo marca de una forma mucho más profunda de lo que cabría esperar. Nace en él una rabia y una sed de sangre que son del todo desproporcionadas en un hombre por lo demás tan contenido. La muerte de Max lo destroza, como podemos ver en la propia escena junto a la piscina. De forma similar reacciona ante la muerte de Gale, con una furia desproporcionada que no parece deberse únicamente a la pérdida económica (cómo mata a sangre fría al aprendiz de Mike con el cutter ante Walt y Jesse no es en absoluto normal), y quizá sea por tener cierto interés en aquel, o por ver reflejada en la muerte de ese bioquímico la de su antiguo compañero.  O quizá sea una grieta hacia ese terrible lado oscuro que Gus magistralmente oculta al resto del mundo. Sin embargo, incluso en sus vendettas, resulta frío y calculador. Aquello es más bien un acto puramente pasional. Una expresión de su ira. Es la única acción que Gus realiza en la serie que carece de un objetivo claro, que no forma parte de ningún plan. Esa, y la tortura a la que somete al indefenso (ejem) abuelo Salamanca. Ambas relacionadas con la pérdida de un brillante químico algo excéntrico pero de buen corazón.

En fin, como podéis ver fácilmente, no hay pruebas ni conclusiones definitivas sobre este asunto, más allá de las impresiones que uno pueda sacar. Igualmente, no es algo que afecte en absoluto a la trama. Sí a los personajes, y al fin y al cabo Breaking Bad trata ante todo sobre esos personajes, pero no a la trama con lo que no se molestan en desviar la trama hacia ello. Lo tratan con naturalidad y te dan las pistas apropiadas para una mejor comprensión de dichos personajes, pero de alguna manera se siente que si se hubieran tomado la molestia de confirmar o desmentir la homosexualidad de sus personajes involucrados, estos hubieran sido etiquetados, y nos hubiéramos distraído de la acción para prestar atención a un detalle que no debería suscitarla. En el caso de Jesse, por ejemplo, su situación romántica se entrelaza con la trama y forma parte de la acción, pero principalmente por las personas que representan dichos intereses románticos y el impacto que tienen sobre el personaje de Jesse, no por su sexualidad. Mediante la estrategia adoptada por Breaking Bad, sucede lo mismo con Gus o con Gale (¿los dos con g, como en "gay"? chanchanchannn), nos interesa la relación entre los personajes y lo que unos aportaron a la vida de otros, no su sexualidad. A día de hoy, casi parece imposible declarar la sexualidad no convencional de un personaje sin que esta se convierta en una etiqueta que lo defina tanto (o más) como sus otras cualidades, o incluso convirtiéndose su sexualidad en un motor del drama.  Es triste que suceda, pero a día de hoy es un hecho, y probablemente lo era más aún cuando la serie se emitía. Así Breaking Bad huye de esto, pero en lugar de negar esa realidad la hace visible a través de las grietas de su narración. O troneras, más bien, que grieta suena a mala artesanía o desgaste y la serie de eso no tiene.


martes, 1 de agosto de 2017

Pausa

Llega agosto, y con agosto, las vacaciones, los viajes y el descanso. Es por estos motivos que he decidido pausar la publicación de El Barco de Velas Rojas hasta septiembre, cuando lo retomaré con el ritmo habitual. Mientras tanto, seguiré publicando cosas por el blog, al ritmo de una entrada por semana, los miércoles. La primera será este mismo miércoles, y se tratará de una reflexión sobre la homosexualidad en Breaking Bad. A partir de ahí, intentaré atenerme a temas roleros, aunque no prometo nada :)

Tengo en mente varios proyectos personales que me gustaría ver realizados, y probablemente aproveche este mes para poner en orden mis ideas. En septiembre lo tendré todo listo para poner en marcha alguno de dichos proyectos, que espero que os ilusione tanto como a mi. Esto es todo por ahora, circulen, por favor.

lunes, 31 de julio de 2017

El Barco de Velas Rojas (Capítulo V.1)

Capítulo V

Sentados alrededor de la mesa de una taberna (o algo semejante) que llevaba por nombre Las Puertas de Bronce, en una esquina del mundo con el apropiado nombre de Despojos, en una isla salvaje y peligrosa llamada Tur Ukar, un grupo de amigos se reencontraba, lo que es siempre un motivo de gruesa celebración.

La pregunta de rigor fue realizada tras las apropiadas muestras de alegría y la orden de una ronda de aguardiantes. Otavio se disculpó, insistiendo en la necesidad de reunirse con su contacto, y dejó a los héroes y sus historias.
  • Recuerdo estar ahogándome. De hecho, estoy bastante seguro de que recuerdo ahogarme. Me hundí, y no tenía aire en los pulmones. Recuerdo tratar de tomar aire, y no tragar más que agua… y luego la negrura. No sé cómo, me desperté en la cubierta de un barco. Al parecer me habían atrapado en unas redes, la capa de Baldir se había enganchado a un pedazo del naufragio y me había mantenido a flote hasta entonces. Por cierto. - vació el aguardiente de un rápido golpe de muñeca. - que el barco tenía velas rojas.
Nadie dijo nada, vino otra ronda de aguardientes.
  • Era el maldito barco de velas rojas, lo juro por el martillo. Yo mismo no me lo podía creer. Antes de que me diese cuenta estaba delante de las botas del mismo Ormzar Anbisen. No había visto un orco tan grande en mi vida, era incluso mayor que Henk, os lo aseguro. Me pusieron un trapo en la mano y me pusieron a fregar la cubierta con los grumetes. - Ator hizo una pausa para enseñarles las magulladas rodillas. - Y estoy seguro de que me hubieran tenido fregando hasta el invierno, si no me hubiera metido en una pelea.


La patada en el estómago dolió como mil demonios. Ator alzó la mirada de su trapo con una mano en las tripas para mirar a la desgraciada que se reía a su lado rodeado por otros tres piratas, cada cual más feo que el anterior. La mujer, de figura envarada y nervuda, con una larga cicatriz bajo su ojo izquierdo y un jubón de cuero mal remendado un millar de veces, le miraba desde lo alto con los pulgares en el cinto, donde colgaba un filo curvo traído de las islas.
  • Es lo suyo que pongan a los perros a fregar, que estando ya a cuatro patas les cuesta menos, ¡Ládranos un poco, chucho! ¡Ladra, que te oigamos!
La pierna volvió a levantarse, preparando la trayectoria de una nueva patada, y volvió a descender con la puntera por delante. Ator la recibió en pleno estómago, pero esta vez iba preparado. El golpe dolió, por supuesto, pero el norteño cerró sus brazos alrededor de la pierna antes de que la otra pudiera retirarla, y con un rápido giro la hizo caer. Antes de que los otros pudieran reaccionar, agarró a la pirata por los pelos y estampó sus morros contra la cubierta. Volaron dientes. Los otros ya echaban mano de sus filos y mazas mientras Ator acudía a por el cuchillo curvo en el cinto de la pirata, el olor a sangre y tripas se anticipaba en el ambiente, la gente de alrededor se giraba para prestar atención a la pelea… y entonces sonó un bramido, imposible de resistir.
  • ¡Quietos!
Se escucharon los pesados pasos de uno de esos grandes hombres que hacen temblar el aire con su presencia. A Ator no le hizo falta darse la vuelta para saber que allí estaría Ormzar Anbisen, el usurpador del barco de velas rojas. Anbisen caminaba tieso como una columna, y con la misma consistencia. Las piernas resultaban cortas y arqueadas en proporción al monstruoso tamaño del orco. Su larga y desgreñada melena caía lacia sobre sus hombros, enmarcando un rostro de ojos grandes, oscuros y profundos, una mandíbula como un yunque y unas mejillas hundidas. La complexión de su piel era oscura, cubierta de manchas de salitre, y similar al cuero curtido. Anbisen no llevaba más ropa que unos pantalones anchos, y todo su cuerpo estaba cubierto de anchas y profundas cicatrices y negros y siniestros tatuajes. Muchas de esas cicatrices parecían estar hechas a fuego, y había en ellas una salvaje cualidad artística que resultaba sobrecogedora para las mentes civilizadas. Por suerte, la mente de Ator nunca había sido particularmente civilizada.

El enorme orco estaba ahora en el puente, junto al timón, apoyado en la barandilla y mirando la escena con sus grandes ojos cargados de curiosidad. Ator no pudo evitar pensar gravemente, que no había nada de la supuesta estupidez y salvajismo orco en esa mirada.
  • Me preguntaba cuánto tardarías. - la voz de Anbisen sonó calmada, potente, se escuchó con claridad de una parte a otra del barco. Se notaba en su habla cierto acento de las islas, pero nada más. Era incluso agradable al oído. - La mayoría de los nuevos reclutas empiezan fregando suelos. Mis piratas - había orgullo en esta afirmación - los torturan y los presionan para ponerlos a prueba.
Anbisen señaló a un hombretón con un parche y un gesto de suficiencia, completamente calvo.
  • Uturri tardó tres intentos. Aquel - señalaba a un hombre de ojos separados y nariz rota, largo como una anguila y con una nuez sobresaliente - es Aspi. Tardó cinco. Los orcos como Kaar - dijo indicando un orco con una cicatriz en la garganta y la espalda cubierta de marcas de latigazos - suelen tardar menos, él en particular sólo dos. Tú, amigo mío, no has aguantado ni una. Bravo.
  • ¿Quiere decir esto que ahora me daréis una espada y me podré dedicar a piratear con el resto en vuestra alegre compañía?
  • Claro que no. Eso significa que aquellos tres camaradas, fieles compañeros de Damaroja a la que acabas de desdentar, están en su pleno derecho de intentar matarte.
Los otros tres parecieron tomarse las palabras del capitán como un permiso explícito para atacar a Ator. Él se lanzó hacia atrás intentando tomar distancia, por fortuna el cuchillo ya en su mano, pero un grupo de marineros le empujaron de vuelta contra sus enemigos. Ator no perdió el equilibrio (tenía un muy buen equilibrio) y sacó la pierna derecha por delante que se hundió en el estómago de uno de los seguidores de Damaroja, que escupió aliento y vómito, tan violenta fue la sacudida. El segundo estaba ya sobre él, y lo alejó dando una cuchillada al aire, mientras que el tercero le golpeó con su maza. Ator logró guardar la cabeza tras el hombro, que se llevó la peor parte. Aprovechando que uno de ellos se recuperaba aún de la patada al estómago, cargó por el lado derecho desde donde sostenía el cuchillo contra uno de sus oponentes. Este, que se esperaba de su víctima una actitud más defensiva, no lo vio venir a tiempo, y se llevó una cuchillada en las tripas, quedando así fuera de combate. El otro saltó detrás de Ator intentando tomarle por la espalda, pero Ator se tiró al suelo y rodó alejándose del peligro. Normalmente esta hubiera sido una mala idea, pero sin perder el tiempo se arrojó con todas sus fuerzas contra las piernas del de la maza, que trastabilló y se fue al suelo de morros junto a su querida Damaroja. Ator pensó en acuchillarlo, pero decidió finalmente tomar su maza y dejarlo seco de un golpe. Se giró hacia el último, que se limpiaba ya la boca con el paso aún inseguro.
  • Es suficiente.
Anbisen había bajado y, apartando a sus hombres, se había hecho un hueco en el círculo.
  • Estoy un poco molesto. Esto se supone que tenía que ser una lección. Aprecio la fuerza, de cuerpo y carácter, y por eso hago que mis nuevos reclutas sean maltratados. Lo hago con la intención de que se rebelen. Pero, tan importante como la fuerza es la astucia. Los que se rebelan contra el primero que los ofende a menudo se encuentran luego apalizados por sus compañeros. Es lo que pasó con Kaar, por ejemplo, y con la mayoría de los orcos. Los más listos, como Aspi, esperan a que decida probar suerte con ellos un paria, o alguien a solas. Buscan minimizar las represalias, sabiendo que pueden tener aquí la oportunidad de ganarse el respeto de la tripulación con una demostración de fuerza. Claro que si tardan demasiado… - Ormzar Anbisen, el gran capitán del barco de velas rojas, se encogió de hombros. - Pero tú has decidido morder a Damaroja, secundada por sus tres secuaces… y les has dado una paliza. No está mal.
Ormzar Anbisen entró en el círculo, y por un momento el sol pareció desaparecer del firmamento.
  • Ahora tienes una oportunidad. Puedes luchar contra mi. Un combate singular. Si me ganas, todo el barco será tuyo, serás el nuevo capitán. Habrás derrotado a Ormzar Anbisen, no hay nadie que pueda decir lo mismo. Ahora tienes una oportunidad. Estoy desarmado. Estoy solo.


  • ¿Y qué pasó?
  • Tiré las armas allí mismo y me rendí.
Habían decidido cambiar finalmente al vino tras su tercer trago de aguardiente, y estaban todos ya algo achispados. La tarde se alargaba en Despojos mientras el sol teñía de rojo los vaporosos bostezos del cielo.
  • ¿En serio? ¿Tú? ¿Rendirte? - le decía Ilais incrédula.
  • Vosotros no lo visteis. Aquella cosa era un monstruo. Preferiría mil veces volver a enfrentarme a aquel hombre pez del barco de Otavio… que, por cierto, tenéis que contarme cómo terminó esa aventura… el caso es que me rendí. Dejé de fregar suelos, me dieron un sable y ascendí a vanguardia.