miércoles, 22 de enero de 2014

Carrusel Rolero: Los mapas

Volvemos a darl un poco de caña a esta iniciativa, esta vez con el Hacedor de Dados como anfitrión.



Los mapas, un elemento siempre presente y querido en los juegos de rol. Esto no es de extrañar, dado que en un origen los juegos de rol tenían como objetivo la aventura y la exploración. Los mapas son necesarios para representar las misteriosas tierras que los personajes recorrerán, para medir la distancia y tiempo de sus viajes y para que los propios jugadores desarrollen ideas de a donde deben acudir. Como el Poderoso Crom, coincido en que los mapas que manejen los jugadores deberían ser mucho más limitados en su información, aunque esto no es siempre posible, pero estoy convencido de que el master debería poseer un mapa bien detallado del mundo que dirige en ese momento. 

Por otra parte, nada te introduce tan bien en un escenario como un buen mapa del mismo. En los dungeons los mapas cumplen dos funciones, la de inmersión y la de orientación. Cuando los personajes miran al mapa se hacen una idea de donde están, de cómo es el lugar realmente. La narración del master gana en credibilidad cuando puede ser comparada con una imagen real, cuando los jugadores ya tienen un hueco en el que colocar todos los elementos descrito por el master. Por otra parte, los jugadores se sitúan, saben en qué parte del dungeon se encuentran y pueden describir cómo regresan y se mueven por el mismo. Esta última parte, la de la orientación, puede no resultar siempre recomendable, especialmente si tu intención es desorientarlos o crear una sensación de misterio. De hecho, yo siempre he querido hacer los dungeons sin mapas, que los dibujen ellos si quieren uno, pero la comodidad y lo práctico suelen acabar venciendo y soy yo mismo el que los dibuja. Una vez fueron los jugadores los encargados de dibujar el mapa, y lo cierto es que el resultado no fue tan malo, ni mucho menos, aunque sí que es cierto que llevó algo más de tiempo.

Los mapas son una parte siempre presente en nuestra afición, y me alegro de que así sea. Es más, dudo mucho que eso cambie, y estoy bastante seguro de que con el tiempo surgirán herramientas cada vez más sofisticadas para desarrollarlos.