domingo, 3 de noviembre de 2013

Carrusel Bloguero: ¿Por qué coño me he comprado esto?


Os voy a contar un secreto: en realidad no estoy participando en este Carrusel. Que no os engañe el título, estoy boicoteándolo, pues mi entrada no va a versar sobre algo que me haya comprado que luego haya dicho ¿pa´qué me he pillado esta bazofia?

Porque lo cierto es que he revisado mi biblioteca rolera bien a fondo y no he encontrado nada que pueda decir que sea una bazofia o que no me haya servido para nada, y voy a compartir con vosotros las que creo que son las claves para lograr esto, para que este tema no vuelva a repetirse (de ahí lo del boicot).

Para empezar, y seguramente la parte más importante de todo esto: la falta de dinero. Tal cual. Si no tienes dinero tiendes a mirar muy mucho lo que te compras. Esto ha hecho que yo me pierda algunas oportunidades muy jugosas por dudar si realmente merecían el gasto y al final descubrir que algún ricachón se lo ha llevado ya, pero creo que termina por compensar. Sed pobres, mejorará vuestra calidad cultural pues no querrás arriesgarte a pillarte algo malo. Quemad la mayoría de vuestro dinero, total solo lo necesitas para comer y es seguro que el fuego generado te saldrá más rentable que pagar la calefacción.

Luego informarse sobre el producto. Es un poco obvio, supongo, pero no está mal recordarlo de vez en cuando. Alguna vez he encontrado algo en una tienda que me llamaba mucho, por la portada, por la ambientación o por una frase suelta sobre el mismo que había escuchado. Pero realmente yo no sabía nada sobre ese juego. Confiando en que estaría allí a la vuelta, me voy a mi casa (o ahora que hay 3G miro el móvil), me informo un poco (o tiro del amigo Coleccionista, que en este caso resulta ser el mismo que el anfitrión del Carrusel de este mes) y ya juzgo si el producto merece realmente que me gaste mi menguante fortuna en él. En serio, gastar diez minutos en buscar algo sobre el producto en la red te ahorra más de un disgusto.

También tienes que asegurarte de que lo que vas a comprar va contigo. Puede parecer también muy obvio, pero a menudo compras algo así un poco a la buena de dios. No te llama especialmente, pero tu colega te lo ha recomendado tanto que te lo pillas. Aunque tú sabes perfectamente que los vampiros cyberpunk en guerra contra Cthulhu nunca te han gustado ni un pelo (¡alejaos de esa idea, es mía y pienso usarla!). Piénsalo bien, de forma objetiva, si eres capaz, ¿de verdad tengo algún interés en este producto?¿de verdad de la  buena, o es solo la sugestión inducida por la publicidad (llegue de la fuente que llegue)? 

También es posible que nunca hayas probado el género, o que estés dispuesto a darle una oportunidad. En esos casos procura buscar lo mejor (regla 2) o lo que más te llame (regla 3) dentro de lo que es ese género.

Por último, piensa, sé consciente de por qué quieres comprar ese producto. En el caso del rol hay tres motivos: 
- para jugarlo. Sin duda el más legítimo de todos. Asegúrate de que una vez comprado por este motivo le vas a dar uso, si no tendrás la impresión de que ha sido una compra inútil, por bueno que fuera el producto.
- como material de referencia. No siempre nos pillamos las cosas para jugarlas. A veces, simplemente quieres nuevas ideas. Procura extraer todas las que puedas, y dales uso. Apúntalas en algún lado, juntas, para que cuando te preguntes por qué te compraste la cosa esta puedas mirar a la hoja de las ideas y saberlo sin necesidad de pensar, que es fatigoso, ni recordar, que todos hemos visto películas y sabemos que eso solo trae dolor. 
- por puro e insano coleccionismo. Creedme, si yo tuviera pasta sería de estos. El coleccionista puede pensar que se lo compra para jugarlo "en alguna ocasión", o que lo hace para "sacar ideas para mi campaña", pero la verdad pura y dura es que se lo compra por tenerlo. Bastardos con suerte. Es posible que en algún momento logren sacarle algún rendimiento, pero las posibilidades de esto son remotas como poco.

A pesar de todo, voy a camuflar ligeramente mi boicot, mencionando un par de compras con las que no estoy del todo satisfecho. No diré que me arrepienta de comprarlas, pero digamos que no creo que les vaya a dar el uso que esperaba ni que logre extraer todas las ideas que me hubiera gustado.

Para empezar, Apocalypse World. Es un buen juego, la ambientación me llamaba mucho (postapocalipsis *-*) y había escuchado buenas críticas. Tiene algunas mecánicas geniales (lo de los éxitos parciales es un filón para el máster), pero cometí un error: es un juego indie, y a mí eso no me va. De manera que no diré que fue una mala compra, pero no es tampoco una con la que esté completamente satisfecho. Digamos que al 50%.

Luego, Los Pergaminos de Skelos, suplemento para Conan, el Juego de Rol. El precio me resulta excesivo para lo que he obtenido por él. Es cierto que amplía el bestiario de la Era Hiboria y las posibilidades de la hechicería, pero cuesta casi lo mismo que un juego, cuando no es más que un suplemento (y no de los mejores que he visto). De nuevo una compra que, esta principalmente por el precio, me deja un poco frío.

Y el último es Yggdrasill, aunque como me lo pillé con la edición de bolsillo no me salió muy caro. Lo mejor del juego es sin duda la ambientación, que como material de referencia es una mina, pero me lo pillé con la idea de jugarlo. Sin embargo, la ficha (que es horrible) y la un tanto confusa mecánica de creación de personajes siempre me ha echado para atrás, por lo que dudo que jamás llegue a jugarlo, tengo otros juegos a los que les tengo más ganas.


En fin, yo compro principalmente para conseguir material de referencia, los juegos a los que voy a jugar (que voy a dirigir más bien) son una lista bastante cerrada, de la que hablaré en otro momento. Disfruten de sus compras, y espero que estos consejos les sirvan de ayuda ahora que llega la Navidad.